Construir comunidades inclusivas significa generar espacios en los que todas las personas puedan participar, compartir experiencias y formar parte activa de su entorno. Con este objetivo, Navia acogió el I Circuito de Accesibilidad, una iniciativa de sensibilización y participación comunitaria que reunió a personas de diferentes edades, capacidades y entidades para experimentar, aprender y reflexionar juntas sobre la importancia de avanzar hacia una sociedad más accesible e inclusiva.

Bajo el lema "Diviértete, experimenta y construye accesibilidad desde la inclusión", el circuito, celebrado el pasado jueves 30 de julio, propuso diferentes estaciones en las que las personas participantes pudieron experimentar distintas maneras de desenvolverse ante situaciones y barreras presentes en el día a día. La experiencia permitió reflexionar sobre cómo el entorno, la accesibilidad y los apoyos adecuados pueden facilitar la autonomía y la participación de las personas con diversidad funcional, poniendo el foco no solo en las barreras, sino también en las capacidades y en las soluciones que contribuyen a superarlas.

El carácter comunitario de la propuesta se reflejó especialmente en la diversidad de las personas participantes. Niños y niñas de los campamentos de verano de Sal y Pimienta, Zapatillas Rojas y Fundación EDES compartieron la experiencia con personas usuarias del Centro de Día y del Centro de Apoyo a la Integración de FASAD. A ellas se fueron sumando, a lo largo de la mañana, vecinos, vecinas y personas que transitaban por la zona, convirtiendo el circuito en un espacio abierto de encuentro, convivencia, sensibilización y aprendizaje compartido.

La participación de personas con diferentes edades, experiencias y capacidades permitió generar uno de los principales valores de la jornada: compartir un mismo espacio, participar juntas y aprender unas de otras. A ello se sumó la implicación de las personas voluntarias, cuyo compromiso y colaboración fueron fundamentales tanto para el desarrollo de las actividades como para crear un entorno cercano y participativo. Su aportación refleja la importancia de la participación ciudadana y del compromiso colectivo para avanzar hacia comunidades en las que todas las personas tengan oportunidades de participar y contribuir.

Este espíritu de colaboración está también en la base del trabajo desarrollado desde la Mesa de Inclusión de Navia, un espacio de coordinación entre entidades que permite sumar conocimientos, experiencias, recursos y diferentes miradas para favorecer la inclusión y la participación en la comunidad. El Circuito de Accesibilidad es un ejemplo de cómo este trabajo en red puede traducirse en acciones concretas que acercan la inclusión a la vida cotidiana, generan espacios de encuentro y contribuyen a sensibilizar al conjunto de la ciudadanía. Fundación ONCE, Cosa Nuesa y Fundación EDES fueron las entidades encargadas de dinamizar las distintas pruebas y acompañar a las personas participantes durante toda la jornada.

Este tipo de iniciativas contribuyen a avanzar hacia comunidades más abiertas, participativas y accesibles, donde la diversidad forme parte de la vida cotidiana y todas las personas tengan oportunidades para relacionarse, aportar, participar activamente y sentirse parte de su entorno.

Esta actividad se enmarca en el proyecto de innovación social "Comunidades inclusivas: soluciones innovadoras de cuidado y apoyo en el medio rural", una operación del Ministerio de Trabajo y Economía Social en el marco del Programa estatal FSE+ Inclusión social, garantía infantil y juvenil y lucha contra la pobreza, impulsado por COCEDER y cofinanciado por la Unión Europea y el Principado de Asturias a través de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar.