Con motivo del Día Internacional de la Mujer, los centros y territorios vinculados a la red de desarrollo rural de COCEDER han organizando diversas actividades comunitarias para visibilizar el papel de las mujeres en el medio rural, reconocer sus aportaciones y seguir avanzando hacia una igualdad real.

Encuentro comarcal para conmemorar el 8M en Medina de Rioseco. CDR El Sequillo.

Durante estos días se están desarrollando talleres, encuentros y espacios participativos en distintas localidades que invitan a reflexionar sobre la memoria, la identidad y la experiencia de las mujeres rurales.

Celebración del 8M en los talleres ACTIVOS. CDR La Safor.

Más allá de estas actividades enmarcadas en el Día Internacional de la Mujer, el trabajo con mujeres constituye un eje transversal fundamental en la intervención de COCEDER y de los centros de desarrollo rural. La organización promueve una atención personalizada e integral que acompaña a las mujeres en distintos ámbitos de su vida —social, laboral, comunitario y emocional— favoreciendo su autonomía, su bienestar y su participación activa en la vida de sus territorios.

Este compromiso se concreta en diversos programas estatales y territoriales dirigidos específicamente a mujeres, que abordan desafíos como la igualdad, la prevención de la violencia de género, la inclusión social o el acceso al empleo.

Uno de ellos es el programa Sembrando Igualdad: contra la violencia oculta, invisible y normalizada en el medio rural. Este proyecto tiene como objetivo sensibilizar y concienciar a la población rural, así como a profesionales y agentes clave del territorio, sobre las distintas formas de violencia de género que afectan a las mujeres en el medio rural, muchas veces invisibilizadas o normalizadas. A través de campañas, talleres y espacios de reflexión, el programa promueve la prevención y detección de la violencia de género, especialmente en ámbitos como el sociosanitario, y refuerza alianzas comunitarias para erradicarla.

A ello se suma la Investigación sobre las consecuencias del racismo estructural en mujeres racializadas en el medio rural, una iniciativa que busca analizar las desigualdades estructurales que afectan a las mujeres extranjeras en varios territorios rurales donde trabajamos. El proyecto estudia la distribución desigual de recursos, las barreras institucionales y culturales que limitan el acceso a los servicios públicos, así como las formas de exclusión institucional, territorial y simbólica que condicionan su participación social y comunitaria. Se pretende elaborar un diagnóstico riguroso y formular recomendaciones de política pública que contribuyan a reducir las desigualdades y a garantizar una participación más equitativa.

Otros programas, como los Itinerarios integrales de inclusión social y lucha contra la despoblación rural, incorporan también un fuerte componente de atención a las mujeres. Estas iniciativas promueven el acceso al empleo y la mejora de la empleabilidad de las personas en edad activa del medio rural, con especial atención a jóvenes y mujeres. En los dos últimos años 2096 mujeres  han recibido formación en estos itinerarios y del total de inserciones laborales logradas en el proyecto el 67,5 % pertenece a las mujeres.

 

Participación del CDR Sastipem Thaj Mestapem en el Encuentro de Asociaciones de Mujeres de la Sierra Sur de Sevilla.

A los programas de ámbito estatal se suman además las iniciativas que cada centro impulsa en su territorio, adaptadas a las realidades locales y orientadas a generar espacios de encuentro, apoyo y participación para las mujeres rurales.

El compromiso con la igualdad también forma parte de la propia estructura organizativa de COCEDER. La entidad cuenta con una fuerte presencia femenina en su base social y profesional: 1.158 personas trabajadoras (880 mujeres y 278 hombres), 899 personas voluntarias (622 mujeres y 277 hombres) y 2.252 personas socias (1.470 mujeres y 782 hombres), según los últimos datos registrados. Esta realidad se refleja en el enfoque de género presente en el diseño, desarrollo y ejecución de los proyectos.

Con ello, la red de centros de desarrollo rural continúa avanzando hacia un objetivo compartido: construir territorios más justos, inclusivos e igualitarios para todas las mujeres que viven en el medio rural.